
Ya la han bautizado... ah, ¿pero no te habías enterado? Es que ha sido en la más intimísima intimidad. Nada, nada, una copita para los amigos y luego invitar a cenar a la familia más allegada, los yayos, los titos, poca cosa. Es que la familia anda apretada; otro niño más, como están las cosas con el trabajo y los sueldos y los mileuristas y lo que valen las casas y la leche del euribor y toda su casta... No está la situación como para malgastar el dinero en convites a lo grande.
Y encima, creo que no se pueden acoger a la ayuda de los 2500 euros por recién nacido. También es mala suerte, oye...